Mi amor por la música es antes que nada mi amor por el piano. Amor y gratitud.
El piano le dio un sentido a mi vida.
Poner las manos sobre el teclado es estar a salvo, es llegar a casa.
Y así como en mis otros proyectos, los distintos trios o algunos duos, encuentro la posibilidad de desarrollar y mostrar mi lado de compositor, el solopiano es el momento de tocar canciones. Desde Strayhorn a Troilo. De Monk al Cuchi Leguizamòn, de Bacharach a Spinetta o a Mores.
Es la posibilidad de hablar en primera persona a partir de todas esas composiciones robadas a estos compositores a los que venero.